Un año después del apagón que dejó sin electricidad a toda la península ibérica durante gran parte de la jornada del 28 de abril de 2025, las causas, responsabilidades y circunstancias del incidente siguen sin estar del todo esclarecidas. 

Con motivo de este aniversario, Diego Mateos, experto energético y CEO de GESE y participó el pasado martes 28 de abril en el programa En Jake de ETB2 para ofrecer su análisis y visión sobre lo ocurrido.

Un informe que evade responsabilidades

El informe elaborado por ENTSO-E, la red europea de gestores de redes de transporte de electricidad, concluye que el apagón fue un evento multifactorial en el que distintos factores se solaparon hasta desencadenar el suceso. Aun así, Diego considera que esta explicación, lejos de aclarar lo ocurrido, funciona como una evasión de responsabilidades. En su opinión, que los accidentes tengan causas multifactoriales no exime a ningún actor de rendir cuentas por su parte en el fallo.

Red eléctrica, señalada como principal responsable

Según nuestro experto energético, el verdadero responsable de garantizar la seguridad y el correcto funcionamiento del sistema eléctrico es Red Eléctrica, como operador encargado de velar por que el resto de actores actúen con la diligencia necesaria. A su juicio, esta responsabilidad no se ejerció con suficiente antelación. 

Un ejemplo de ello es la operación reforzada que se puso en marcha tras el apagón: Diego Mateos sostiene que dicha medida debería haberse activado antes del incidente, dada la existencia previa de sobretensiones y avisos en el sistema. El motivo por el que no se hizo, según su criterio, fue el elevado coste económico que conlleva.

Diegoutiliza una analogía para explicarlo mejor: mantener centrales operativas en reserva por si fuera necesario utilizarlas se asemeja a tener un camión de bomberos parado con la manguera extendida, a la espera de que ocurra un accidente. «El mes de febrero hemos pagado más dinero por las restricciones técnicas que por la energía de media en el mercado mayorista», afirmó, poniendo en evidencia el impacto económico de este modelo de operación, donde actualmente 1 de cada 4 euros se destina a evitar que el apagón se repita.

Un sistema que ha evolucionado más rápido que sus mecanismos de control

El propio informe europeo reconoce una debilidad estructural en el control de la tensión: el sistema ha crecido a mayor velocidad que las herramientas diseñadas para estabilizarlo. Diego comparte esta valoración y señala que, con las tecnologías de generación tradicionales, los problemas de tensión eran prácticamente inexistentes. Sin embargo, con la creciente integración de fuentes renovables, la gestión de la tensión se ha convertido en un reto que, a su entender, no se ha abordado con la regulación ni la adaptación técnica necesarias.

En este sentido, El CEO de GESE Intergal de Servicios energéticos considera positivo que se haya modificado el procedimiento de operación para permitir a las nuevas centrales de generación renovable regular la tensión de manera dinámica, algo que antes no estaba habilitado por carecer de respaldo legislativo. No obstante, su valoración general es que este cambio llega tarde: «Hemos corrido mucho para emplear renovables sin adaptar el sistema y las reglas del juego».

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