La creciente preocupación por el medio ambiente y el abaratamiento de los costes de instalación de placas solares ha hecho que cada vez más empresas piensen en la energía fotovoltaica para su consumo energético.
La energía solar tiene numerosas aplicaciones. Abarca desde grandes plantas generadoras de energía mediante placas solares hasta pequeños generadores de autoconsumo. La instalación de un sistema fotovoltaico puede hacerte ahorrar hasta un 95% en la factura de la luz independientemente del tamaño y el consumo de tu empresa.

¿QUÉ ES LA ENERGÍA SOLAR FOTOVOLTAICA Y QUE TIPOS DE INSTALACIONES EXISTEN?

La energía solar fotovoltaica transforma la luz solar en electricidad mediante una tecnología basada en el efecto fotoeléctrico. El efecto fotoeléctrico se produce cuando las partículas de luz impactan sobre las células fotovoltaicas de los paneles solares, capaces de absorber fotones (partículas lumínicas) y liberar electrones, generando así la corriente eléctrica.
Antes de ahondar en las distintas aplicaciones de la energía fotovoltaica, es importante diferenciar dos tipos de instalaciones fotovoltaicas, aquellas que están conectadas a la red y las instalaciones independientes.

Las instalaciones fotovoltaicas conectadas a la red

Estos sistemas pueden instalarse en cualquier empresa que posea un suministro de la compañía eléctrica.
Puesto que la energía solo se genera durante el día, el sistema está conectado a la red y trabaja junto con la energía del suministro. Su principal ventaja es que permite reducir el consumo de energía de la red para ahorrar en la factura de la luz.

La instalación fotovoltaica aislada

La instalación aislada permite el suministro de energía de aquellos espacios en los que no hay acceso a la red eléctrica. Estas plantas tienen una autonomía completa gracias al uso de baterías que permiten almacenar la energía sobrante.

ASÍ FUNCIONA UNA INSTALACIÓN DE ENERGÍA FOTOVOLTAICA EN UNA EMPRESA

  1. Las placas solares, instaladas preferentemente en el tejado o en soportes sobre el suelo, captan la luz solar y la transforman en energía de corriente continua.
  2. Dicha energía es enviada al inversor fotovoltaico, responsable de transformar en electricidad la energía generada por los paneles solares
  3. El inversor inyecta la energía convertida en la red eléctrica distribuyéndola por toda la empresa para su utilización.
  4. Toda la energía sobrante se almacena en la red eléctrica de distribuidor, que funcionará a modo de batería, de forma que se pueda disponer de ella por la noche o en días nublados.
energía fotovoltaica - gese

Gracias a las auditorías energéticas que realizamos en GESE tu empresa puede reducir la factura de la luz de forma significativa. Conoce los pequeños gestos diarios que pueden ayudarte a ahorrar, consulta nuestro decálogo de la eficiencia energética que te dejamos en este post.

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