Pilares del mercado energético

Electricidad

Fuerte subida

Gas

Fuerte subida

Petróleo

Fuerte subida

Un mes marcado por el repunte del gas y la tensión geopolítica

Marzo de 2026 ha supuesto un cambio relevante respecto a febrero en los mercados energéticos. La electricidad ha repuntado con fuerza tras el mínimo histórico del mes anterior, el gas ha registrado una subida muy significativa en un entorno de tensión estructural, y el petróleo ha entrado en una fase de elevada volatilidad dominada por el riesgo geopolítico.

El principal motor del mercado eléctrico ha sido nuevamente el gas natural, cuyo encarecimiento ha trasladado presión al pool por el funcionamiento marginalista del sistema. Al mismo tiempo, la elevada aportación renovable y una situación hidrológica todavía muy favorable han servido de contención parcial. En petróleo, la evolución del conflicto en Oriente Medio ha pasado a condicionar claramente las expectativas del mercado.

A continuación, se detalla el comportamiento por energía.

Electricidad

Marzo rompe la calma de febrero, aunque las renovables contienen parte del impacto

El mercado mayorista eléctrico (POOL) cerró marzo con un precio medio de 41,71 EUR/MWh, muy por encima de febrero (16,41 EUR/MWh). Esto supone:

  • Intermensual: incremento de 25,30 EUR/MWh, equivalente a una subida del 154%.

  • Contexto de mercado: cambio brusco tras un febrero extraordinariamente barato, con el gas como principal factor alcista.

Pese a la subida, marzo ha mantenido una estructura de generación con fuerte presencia renovable. El mix eléctrico ha estado liderado por la eólica (22,4%), seguida de la hidráulica (19,2%), la fotovoltaica (18,5%), la nuclear (17,1%) y el ciclo combinado (14,4%). En conjunto, las renovables han superado el 60% del mix total.

renovables noviembre 2025
omie noviembre 2025

Factores determinantes

1. Subida del gas natural

  • El principal factor explicativo del repunte del precio eléctrico en marzo ha sido el encarecimiento del gas. MIBGAS pasó de 31,45 EUR/MWh en febrero a 52,66 EUR/MWh en marzo, una subida del 67,4%. Dado que el gas siguió marcando precio en un número relevante de horas, su coste se trasladó directamente al mercado eléctrico.

2. Elevada aportación renovable, pero con cambios en el perfil horario

La elevada generación renovable ha evitado un incremento aún mayor del precio medio, pero no ha sido suficiente para neutralizar completamente el efecto del gas. En un mercado marginalista, pequeños cambios en la tecnología que fija precio pueden provocar diferencias relevantes en el resultado final.

3. Situación hidrológica todavía muy favorable

Uno de los elementos más positivos del sistema en marzo ha sido el nivel de embalses, situado en el 83,31% de su capacidad. Esta disponibilidad hidráulica sigue aportando flexibilidad, desplaza gas en determinadas horas y contribuye a contener el precio del pool.

Conclusión: marzo confirma que, incluso con un mix renovable elevado y un contexto hidráulico favorable, el mercado eléctrico español sigue condicionado por el gas como tecnología marginal. A corto plazo, el entorno sigue siendo relativamente favorable, pero los fundamentos apuntan a una segunda mitad de año más tensionada.

Gas natural

Se encienden todas las alarmas

mibgas noviembre 2025

El mercado gasista cerró marzo en 52,66 EUR/MWh, frente a los 31,45 EUR/MWh registrados al cierre de febrero. El movimiento refleja un cambio brusco en las expectativas del mercado y devuelve al gas a una fase claramente alcista.

Factores clave

1. Escalada geopolítica y deterioro de infraestructuras energéticas
El detonante principal de la subida ha sido la escalada del conflicto en Irán. Aunque el impacto directo sobre los flujos inmediatos hacia Europa es limitado, el mercado está descontando un deterioro estructural de capacidad productiva e infraestructuras energéticas, especialmente en producción y transporte de gas.

2. Situación crítica del almacenamiento europeo

Europa afronta el cierre del invierno con un nivel de almacenamiento del 28,05%, uno de los más bajos de los últimos años. Esta posición obliga a mayores inyecciones en primavera y verano, incrementa la exposición a tensiones de oferta y eleva la volatilidad en los mercados forward.

3. Riesgo global sobre el GNL

Aunque en España la dependencia directa de la zona afectada es reducida, el riesgo no desaparece: se traslada al mercado global del GNL. La posibilidad de desvío de cargamentos, tensiones logísticas o reasignación de suministros hacia países estratégicamente alineados puede traducirse en mayores precios spot, más dificultad para asegurar suministro y más volatilidad en MIBGAS.Conclusión: precio ligeramente bajista gracias a la normalización estacional, pero con riesgos estructurales importantes por bajos niveles de almacenamiento.

Conclusión: el mercado del gas entra en una fase de tensión estructural, con fundamentos claramente alcistas por bajos almacenamientos, incertidumbre geopolítica y posibles limitaciones de oferta. El riesgo para consumidores y comercializadoras aumenta de forma significativa.

Petróleo

Tensión geopolítica estructural con volatilidad extrema

El mercado del petróleo ha vivido en marzo uno de sus episodios más tensos y volátiles de los últimos años. El WTI se ha situado en 99,90 USD/bbl y el Brent en 103,31 USD/bbl, después de haber llegado a superar los 110 dólares por barril en algunos momentos del mes.

Factores clave

1. La geopolítica como motor del mercado
El principal foco de tensión es el conflicto en Irán y el riesgo asociado al Estrecho de Ormuz, corredor por el que transita una parte crítica del suministro mundial de petróleo. El mercado ya está incorporando una prima geopolítica relevante incluso sin una interrupción física completa del suministro.

2. Un rango de escenarios extraordinariamente amplio
El escenario base sitúa el Brent en una banda de alta volatilidad entre 90 y 110 USD/bbl, pero en escenarios severos el mercado contempla precios significativamente superiores si se intensifican los ataques a infraestructuras energéticas o se producen disrupciones prolongadas en el tráfico marítimo.

3. Riesgo macroeconómico creciente
El encarecimiento del crudo vuelve a introducir presión sobre carburantes, costes industriales, transporte e inflación. Europa mantiene una exposición elevada al petróleo importado y, aunque España depende menos directamente del Golfo que otros países, no queda al margen del impacto en precios.

Conclusión: el petróleo ha dejado atrás un escenario puramente fundamental para entrar en una fase dominada por la geopolítica. La elevada sensibilidad del mercado a cualquier señal de escalada o desescalada seguirá marcando la evolución de precios en el corto plazo.

Recomendaciones de contratación de luz y gas

ELECTRICIDAD

Corto plazo (2026 – primavera/verano): todavía puede gestionarse de forma táctica el cierre de los periodos abiertos, especialmente en un contexto de buena producción renovable y alto nivel de embalses.
Medio plazo (Segundo semestre 2026 y 2027): recomendación de seguimiento activo y cierre progresivo. El mercado incorpora más incertidumbre y conviene reducir exposición antes de que aumente la tensión en la segunda mitad del año.
Largo plazo (2028): sigue ofreciendo una ventana razonable para una estrategia escalonada de cobertura, con niveles todavía competitivos en términos históricos frente al contexto actual.

GAS

Corto plazo: mercado tensionado y muy volátil, sin niveles de cierre especialmente atractivos. Conviene evitar decisiones impulsivas en máximos y priorizar la gestión del riesgo.

Medio plazo (2027): los niveles actuales no pueden considerarse claramente atractivos, pero deben analizarse desde una óptica estratégica, especialmente si el escenario geopolítico empeora.

Largo plazo (2028): precios algo más bajos que en 2027, aunque todavía sin una ventana clara de oportunidad. En suministros sin cobertura, una estrategia prudente pasa por cierres parciales y selectivos para limitar riesgo sin renunciar completamente a posibles correcciones.

Marzo de 2026 confirma un giro claro en el comportamiento del mercado energético. La electricidad pierde la excepcional calma de febrero, el gas entra en una fase de fuerte tensión estructural y el petróleo queda claramente condicionado por la geopolítica internacional.

En este contexto, mantener una estrategia activa, disciplinada y escalonada de contratación sigue siendo clave para optimizar costes y minimizar riesgos en un entorno de mercado mucho más inestable.

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