Las residencias y centros sociosanitarios tienen un perfil de consumo especialmente favorable para el autoconsumo fotovoltaico: actividad continua, consumos concentrados en horas diurnas y una presión constante sobre los costes operativos. En este contexto, la energía solar no es solo una medida de sostenibilidad, sino una decisión económica con impacto directo en la cuenta de resultados.
El proyecto contó con el apoyo del EVE a través de su programa de ayudas a instalaciones de autoconsumo, lo que permitió cubrir una parte muy significativa de la inversión inicial:
Coste total de la instalación (IVA incluido): 45.267 €
Subvención aprobada por el EVE: 33.345 €
Cobertura de la ayuda: 74 % de la inversión total
Una subvención de este alcance transforma el análisis de viabilidad: reduce el desembolso real a menos de 12.000 € y acorta considerablemente el periodo de retorno de la inversión.
El reto
Un centro asistencial con un consumo eléctrico anual próximo a los 45.000 kWh buscaba reducir su dependencia de la red eléctrica, contener el incremento de los costes energéticos y avanzar en sus objetivos de sostenibilidad.
Tras analizar sus consumos reales, se identificó una oportunidad para aprovechar la superficie disponible en cubierta mediante una instalación solar fotovoltaica adaptada a las necesidades del edificio.
La solución
GESE diseñó una instalación de autoconsumo de:
Resultados estimados
La instalación permitirá generar aproximadamente:
Impacto ambiental
Además del ahorro económico, la instalación contribuye a la reducción de la huella de carbono del centro:
Una oportunidad para las residencias
La energía solar permite a las residencias reducir costes estructurales, mejorar su competitividad y avanzar hacia un modelo de gestión más sostenible sin afectar a la calidad asistencial.
En GESE ayudamos a residencias y centros sociosanitarios a identificar el potencial de ahorro de sus instalaciones, gestionar subvenciones y ejecutar proyectos llave en mano adaptados a sus necesidades.
