El presupuesto energético de 2027 no se va a descuadrar por un error de precio.
Algo que se dio por hecho sin comprobarlo, un cálculo de consumo que no refleja la producción real, una cobertura contratada que no se ha trasladado bien al presupuesto, un cambio normativo que se queda fuera de la cuenta… Esa desviación no se nota en enero, se ve en el segundo semestre, cuando ya no hay margen para reaccionar.
Y es que los precios de electricidad y gas vuelven a mostrar una volatilidad que recuerda a la vivida en 2022, según valora Diego Mateos Amann, director general de GESE Servicios Energéticos.
En ese contexto, preparar el presupuesto energético de 2027 exige revisar juntos cuatro puntos antes de cerrarlo: cuánto consumo tienes ya cubierto, qué parte sigue expuesta al mercado, qué tipo de contrato conviene y cómo varía el coste si el escenario central no se cumple.
Qué coste energético conviene presupuestar para 2027
Coger el precio medio actual del mercado y multiplicarlo por el consumo esperado simplifica demasiado el cálculo.
Antes de fijar una cifra, conviene mirar los precios a los que ya se puede contratar electricidad y gas para 2027, disponibles en OMIE y MIBGAS respectivamente.
A esto se suma un contexto que empuja el consumo eléctrico al alza en los próximos años.
Según la actualización del Plan Nacional Integrado de Energía y Clima (PNIEC) aprobada por el Gobierno, el uso de electricidad frente a otras energías alcanzará el 35% en 2030 y la demanda eléctrica crecerá un 34% respecto a 2019, mientras que las renovables cubrirán el 81% de la electricidad generada. Ese dato no fija el precio de 2027, pero sí marca la tendencia de fondo con la que hay que contar.
El coste que conviene presupuestar, por tanto, no debería quedarse en una cifra genérica de €/MWh. Tiene que cruzarse con cuándo consume realmente tu instalación, porque dos empresas con el mismo consumo anual pueden acabar pagando cantidades muy distintas según en qué horas consuman y qué parte tengan ya contratada.
Cuánta parte de tu consumo de 2027 sigue sin precio cerrado
La parte de tu consumo de 2027 que todavía no tiene precio contratado es la que más puede desviar el presupuesto si el mercado se mueve. Es, en la práctica, el segundo punto que más presupuestos descuadra.
Una vez calculado el consumo, la pregunta siguiente es cuánto de ese consumo ya tiene un precio contratado y cuánto sigue sin cerrar, es decir, sujeto a lo que haga el mercado. Esta comprobación debería hacerse mes a mes o por períodos, no solo mirando el año completo.
Es habitual que una empresa tenga cubierta una buena parte de su consumo en los primeros meses del año y mucha menos cobertura en el segundo semestre, algo que un porcentaje anual único puede esconder por completo.
Conviene también comprobar si el volumen contratado encaja con lo que finalmente se va a consumir. Si la producción cambia respecto a lo previsto, la parte cubierta y la parte expuesta cambian con ella.
Un esquema sencillo para el presupuesto sería anotar, para cada periodo: consumo previsto, volumen ya contratado, volumen sin cerrar, precio aplicado a cada uno y coste resultante.
Qué estrategia de contratación conviene precio fijo indexado o mixto
Con el consumo y la parte sin cerrar ya identificados, la tercera cuestión, y la que más dudas suele generar, es qué tipo de contrato conviene para esa parte del consumo que todavía no tiene precio fijado.
Precio fijo
Fija el coste independientemente de cómo se mueva el mercado durante el año. Aporta certidumbre a la hora de presupuestar, algo especialmente útil si tu empresa no puede subir fácilmente el precio de sus productos o servicios cuando sube la energía.
Contratación indexada
Pagas el precio real del mercado, hora a hora. Puede salir a cuenta si tu empresa tiene margen para mover consumo a las horas más baratas, pero también traslada toda la volatilidad del mercado directamente a tu factura.
Fórmulas mixtas
Combinan una parte del consumo a tarifa indexada con otra a precio fijo, o reparten la contratación en distintos momentos del año en lugar de cerrarla toda de golpe. En un contexto tan volátil como el actual, suele ser la opción que mejor equilibra certidumbre en el presupuesto y margen de maniobra frente al mercado.
Por qué conviene manejar varios escenarios y no una única cifra
Trabajar con varios escenarios, en vez de una única cifra, permite saber cuánto se desvía el coste anual si el precio, el consumo o la cobertura no evolucionan como esperabas. Seguir necesitando una cifra central para construir el presupuesto es normal, lo que no conviene es tratarla como si fuera casi segura.
La electricidad, el gas y tu propio consumo pueden moverse de forma distinta a lo calculado, por eso es beneficioso tener un modelo que te permita recalcular el coste si el precio, el volumen o la cobertura cambian respecto a lo previsto.
Lo importante no es solo saber el nuevo €/MWh, sino cuánto sube o baja el coste anual y, si aplica, cuánto de eso tendría que absorber tu margen.
Esa capacidad de recalcular ayuda a responder tres preguntas que resumen bien el objetivo del ejercicio: qué coste energético debería presupuestar tu empresa, cuánto riesgo de mercado estás asumiendo y si tiene sentido contratar ya, esperar o ir cerrando el consumo poco a poco.
Qué debería responder tu presupuesto energético de 2027
Antes de darlo por cerrado, comprueba si tienes respuesta clara a estas cuatro preguntas. Si alguna depende de algo que diste por hecho sin comprobarlo, ahí tienes tu punto de partida.
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- ¿Qué consumo esperas y en qué datos concretos se basa ese cálculo?
- ¿Qué parte de ese consumo tiene ya un precio cerrado y qué parte sigue expuesta al mercado?
- ¿Cómo cambia el coste si el mercado se mueve por encima o por debajo de lo previsto?
- ¿Qué tipo de contrato encaja mejor con tu capacidad para trasladar el coste de la energía a tus precios de venta?
Otras preguntas frecuentes sobre el presupuesto energético de 2027
Cuándo conviene empezar a preparar el presupuesto energético de 2027
Lo habitual es empezar en el último trimestre del año anterior, cuando ya hay datos de consumo suficientes y precios de mercado a futuro para 2027. Empezar antes deja más margen para ir cerrando consumo poco a poco en lugar de contratarlo todo de golpe.
Qué diferencia hay entre precio fijo e indexado de cara a 2027
El precio fijo asegura un coste conocido durante todo el periodo contratado. El indexado traslada al presupuesto lo que haga realmente el mercado. La elección depende de cuánta volatilidad esperas y de cuánto riesgo puede asumir tu empresa.
Qué significa tener exposición al mercado energético
Significa que una parte de tu consumo todavía no tiene precio fijado por contrato ni cobertura. Cuanta más parte del consumo esté en esta situación, mayor es el riesgo de que el coste final se dispare respecto a lo presupuestado.
Cómo afecta a mi presupuesto de 2027 el futuro mix energético de España
El PNIEC prevé que las renovables cubran el 81% de la electricidad generada en 2030, con una demanda eléctrica un 34% superior a la de 2019. Esta tendencia no determina el precio de 2027, pero sí forma parte del contexto que conviene tener presente al calcular el escenario.
Necesito ayuda para preparar el presupuesto energético de mi empresa
Desde GESE Servicios Energéticos realizamos auditorías energéticas para revisar tu situación energética de cara a 2027, analizando consumo, cobertura y estrategia de compra.
Conclusión
Cerrar bien el presupuesto energético de 2027 no depende de acertar la cifra exacta de precio, sino de saber qué consumo, qué cobertura y qué riesgo de mercado hay detrás de esa cifra.
Comprobar estos cuatro puntos, consumo, cobertura, tipo de contrato y varios escenarios, es lo que separa un presupuesto que aguanta la volatilidad de uno que se desvía en el segundo semestre.
Y si quieres profundizar en todos estos puntos, en GESE organizamos junto a ANESE el webinar «Presupuesto energético 2027, cómo cerrarlo con certidumbre en un mercado volátil», con Diego Mateos Amann como ponente, el próximo 30 de septiembre. La inscripción es gratuita.
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